6 plantas medicinales que puedes cultivar en tu jardín




 

2. AZUCENA PARA SUAVIZAR Y CICATRIZAR LA PIEL

azucena. 2. Azucena para suavizar y cicatrizar la piel

 

La azucena (Lilium candidum), originaria del Mediterráneo oriental, posee un bulbo redondo y escamoso y unas preciosas flores grandes, con forma de trompeta y muy fragantes. Conviene plantarla al sol (o a semisombra si el sol resulta excesivo), sin cambiarla de posición durante al menos cuatro años.

Florece desde finales de primavera hasta mediados de verano. Con fines medicinales se emplean sobre todo los bulbos (frescos, secos o desecados), que se recogen al final del verano o en otoño, aunque en menor medida también se utilizan las flores.




Propiedades: demulcente, emoliente, astringente, antiséptica, cicatrizante, callicida, dermoprotectora, antiinflamatoria.

Indicaciones: por sus virtudes mucilaginosas, el bulbo se muestra muy eficaz para tratar úlceras de la piel, pieles inflamadas o agrietadas, manchas, rasguños, eccemas, forúnculos, quemaduras y escaldaduras leves, así como para eliminar granos, urticarias, durezas y callos. Se aplica también sobre contracturas musculares, tendinitis e inflamaciones reumáticas leves.

Cómo se usa: solo por vía externa, la maceración de las flores o los bulbos en aceite de oliva, para aplicar en friegas o masajes; el bulbo asado, aplicado en rodajas sobre la piel dañada; o el bulbo cocido en leche o vino, machacado y aplicado en cataplasma caliente sobre callos y durezas. Se encuentra también en extracto hidroglicólico como emoliente para las impurezas de la piel.

Precauciones: los bulbos se consideran comestibles y se han consumido en algunos países de Europa, pero por falta de estudios se desaconseja su toma por vía oral




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